sábado, 13 de octubre de 2007



Sostenibilidad en Iniciativas Sociales


¿Es la Sostenibilidad Institucional un lugar al que se llega? ¿Es una utopía como lo es El Paraíso para algun@s? ¿Sostenibilidad Institucional es igual a Sosteniblidad Financiera? ¿El dinero que tanto buscamos y deseamos es la solución a nuestros problemas de Sostenibilidad? ¿Qué es la Sostenibilidad?

Intentando vivir día a día con estas preguntas, nació un texto que no es para nada académico, ni formal, él se alimenta de la metáfora para sentirse vivo. Quizás es algo diferente a lo que podamos estar acostumbrad@s en el tratamiento de estos temas del “Fortalecimiento Institucional”.

Inspirada en hombres y mujeres emprendedoras, gestores, líderes de distintas iniciativas a l@s que he tenido la suerte de acompañar en su camino, emergió de ese primer texto una protagonista llamada Teresa, Teresa es un ser imaginario, sin embargo, tiene la cara de es@s compañer@s caminantes, y sin duda también la mía.

La vida de Teresa y de Agua Marina, la organización de la que es madre y la cual dirige, se está escribiendo, no ha llegado a su fin, está aconteciendo, así como el texto que las describe.
Hoy estoy compartiendo la vida de Teresa y Agua Marina con colegas y amig@s, invitándoles a que continúen escribiendo conmigo esa historia que se va tejiendo a cada momento. Este es también un convite para que junt@s le ayudemos a Teresa a encontrar nuevos caminos y posibilidades…

A partir de ese primer texto ahora la página está en blanco, para que no sola, sino con ustedes, la historia siga su camino…


Agua Marina


“¿El mapa que perdí
cómo lo encuentro aquí?
La ruta alterna que ando buscando entre tus
calles está adentro
adentro de mí.”
María Pretiz


Teresa decidió emprender un viaje, quería parar el mundo y bajarse, tomar distancia, hacia cien años que cargaba aquellos grilletes en la espalda que le impedían avanzar con libertad, la aprisionaban. Se entregó entonces a la tarea de recorrer la historia de Agua Marina y de dialogar con sus propios grilletes…

Sus ojos se llenaron de lágrimas al recordar con nostalgia el inicio de aquella iniciativa, en aquel momento creía que tenía el mundo en sus manos, era dueña y señora de su vida. Recordaba que cuando Agua Marina se comenzó a gestar, ni ella ni los tres amigos que la acompañaban se imaginaban en lo qué se iba a transformar. Todo comenzó con unas tertulias de café, en donde los amigos se sentaban juntos a cambiar el mundo. Estudiaban y discutían en torno a modelos alternativos de desarrollo para el país, se pasaban las horas charlando de “desarrollo sostenible”.

Motivada por las conversas de café, Teresa asistió a una mesa redonda precisamente sobre “desarrollo sostenible”. Al escuchar a uno de los ponentes, sintió que todas las tertulias tenían eco en su discurso y lo buscó en el receso. El ponente, Enrique Márquez, era Oficial de Programas de una agencia de cooperación, y conforme escuchaba la pasión que transmitía Teresa en sus palabras, se sentía cada vez más y más envuelto, tanto, que llegó a sentir que participaba en aquellas reuniones de café. Fue tal la identificación entre el Oficial de Programas y Teresa, que esa misma tarde el señor Márquez le propuso que escribiera un proyecto y se lo presentara.

Teresa corrió a encontrarse con sus colegas para contarles la buena noticia, no pensaba en las consecuencias, en las implicaciones de aquella posibilidad. Bien decía Miss Potter: “Hay algo delicioso en escribir las primeras palabras de una historia, nunca puedes saber a dónde te llevará.”

Los compañeros de tertulia no lo podían creer, estaban tan ilusionados como Teresa, pero ninguno disponía de tiempo para sentarse a escribir el proyecto, así que ella asumió la tarea, con tal suerte que el proyecto fue aprobado. Asumió la coordinación y haber entrado por esa puerta fue abriéndole otras más a Agua Marina, que con el desarrollo de los primeros proyectos tuvo que registrarse legalmente como asociación para poder seguir accediendo a nuevos recursos.

Hoy Teresa se pregunta en qué momento la organización creció tanto tanto y tan rápido, parece no ser tan fácil precisarlo… A veces el crecimiento nos atropella y se nos va de las manos…

Con la entrada de nuevos proyectos, ni Teresa, ni sus amigos fundadores daban a vasto, conformaban la Junta Directiva y a su vez ejecutaban los proyectos. Fue necesario contratar personal para sacar la organización adelante, gente recomendada por amistades o conocidos de confianza. Teresa se sentía por un lado aliviada, y por otro extraña, incómoda, era como si su casa ya no fuera su casa, bueno, porque la casa de Teresa se había convertido en la oficina de la Asociación, los recursos no habían sido suficientes como para alquilar algún local. Una cosa era que sus amigos transitaran por el que era su hogar, y otra, vivir en medio de aquel movimiento de gente desconocida. A veces ni se reconocía a si misma, se sentía perdida, se preguntaba: ¿Qué es lo que he hecho? ¿Qué criatura he creado?

Todo giraba a su alrededor, era la Presidenta de la Junta y a su vez asumía las funciones típicas de una Dirección Ejecutiva, sin embargo, eso no era reconocido así, ni verbalmente, ni tampoco en términos de honorarios, percibía los honorarios que estuvieran directamente vinculados con la ejecución de los proyectos.

Aquella leveza que sintió cuando comenzaron a contratar personal se fue convirtiendo en algo pesado. Continuaba haciendo las mismas labores de siempre, mas ahora lidiando con el personal, todo el mundo le consultaba todo, ella se angustiaba de conocer el detalle del trabajo de cada quien, e invertía horas de horas mirando con lupa el quehacer de todos. Le daba horror perder el control de la organización.

Mirándose a los ojos en el espejo y sintiendo un terrible dolor en la espalda, se interpeló a si misma: ¿En dónde está el peso que siento en la espalda? Quizás si lo encontrara podría comprender porque siento que esto no es más sostenible, y pueda terminar mi viaje y regresar a casa. ¿Por qué esta carga se ha convertido en algo tan pesado e inaguantable? ¿Por qué de repente me siento estancada cuando todo parece avanzar e ir hacia delante? ¿Por qué siento que Agua Marina no está fluyendo, cuando tiene tanto potencial y tanto por hacer y crear? ¿Será que también algo se quedó atorado en el camino de su historia y no nos dimos cuenta? ¿Será que mis grilletes son también los grilletes de Agua Marina? ¿Agua Marina tiene vida propia, o ella y yo somos lo mismo?

6 comentarios:

vera varela dijo...

Bien,muy bien amiga. Mucho que decir sobre esa "casi utopía" de la sostenibilidad. Para avanzar en este ambicioso objetivo, considero que la voluntad política es insoslayable.

Hacia ahí deben apuntar los esfuerzos por ir logrando, mayor equilibrio en el uso adecuado de los recursos naturales, las aspiraciones sociales y el impulso económico.

El mono es sabio, siempre lo fue. Confío en que ese mono interno nos abra los ojos para ir navegando a mejor puerto.

Anónimo dijo...

Es fácil confundir los que somos con lo que hacemos... ¿Desarrollo sostenible de quién? de Teresa o Agua Marina?... o es que Teresa entendió que ella debía sostener a Agua Marina?

Me encanta la Teresa de tu historia... a pesar de que yo quisiera ser muy diferene a ella... me gusta porque hace reflexionar de lo fácil que es perder el norte en nuestros esfuerzos... y lo difícil que es mantener el equilibro cuando comenzamos a crecer ¿desarrollo sostenible?

Kaleidoskopios dijo...

Felicidades colega Deidalia...!

Para mi, la sostenibilidad tiene que ver con la supervivencia, con el sentido y su contexto, con el significado de los vinculos que construimos con nuestro entorno, con los horizontes de tiempo, con la sostenibilidad de las redes, de las relaciones y la convivencia.
Te invito a buscar en google sobre el Modelo de Convivencia Sustentable de Casa de la Paz, en Chile... abrazos desde los Andes..

Deidalia Arias Mata dijo...

Gracias mil Vera, Arcilla en las Manos y Kaleidoscopios por esos valiosos comentarios que están abriendo camino en este espacio virtual…

Yo quiero creer también al igual que Vera, en ese "mono interno" que nos abra los ojos para ir navegando a mejor puerto. Igualmente quiero confiar en nuestra capacidad de encontrar nuestros “nortes…sures…” cada vez que nos perdamos…

Es una noche fría y lluviosa en San José, Costa Rica… Estoy aquí en mi oficina trabajando y releyendo también los comentarios que me envió mi amiga Vilma, consultora nicaragüense: “Yo creo que para las organizaciones sostenibilidad institucional es la utopía... pero también el puerto donde quisieran llegar cada año y si les haces revisar sus POAS te darás cuenta que tienen muchas acciones que apuntan a eso... Pienso que teóricamente le dan un enfoque muy integral (sostenibilidad en un sentido amplio: cultura, liderazgos, enfoques, coherencia, etc), pero en la practica se enfocan sobre lo financiero... Creo que hay un sesgo por ahí que hay que estudiar...”

Por ahora no tengo mucho para escribir, sin embargo, quería compartir que hoy me iré a descansar llevando una pregunta que le hará compañía a mi almohada… ¿Qué es lo que acontece ahí entre el enfoque teórico muy integral del que nos habla Vilma y la práctica de Sostenibilidad enfocada en lo financiero?

¡Gracias Vilma por dejarme una pregunta para dormir con ella como un regalo!

¡Dulces sueños y feliz noche!

ROSA dijo...

Hola Deidalia,
Me ha gustado mucho tu cuento,porque es una manera de plantearnos una conversación más profunda sobre lo que hacemos en nuestro trabajo en la ONGs y cuando este deja de ser el espacio que soñamos ilusionadas en poder aportar al desarrollo y termina convertido en un conjunto de demandas burocráticas y que nos agotan.
Creo que aunque tampoco me gustaría ser Teresa, todos tenemos algo de ella y el cuento nos ayuda a recordarlo.

Anónimo dijo...

Hola Dei,

Me gustó mucho tu historia también. Cuando Archilla en las manos pregunta el desarrollo sostenible de quién, de Teresa, Agua Marina? yo agregaría que el desarrollo sostenible que buscamos es el de las poblaciones o los países por los cuales estamos trabajando. Las ONGs, las agencias de cooperación, las empresas consultoras y las personas que trabajamos en desarrollo somos un medio para lograr el desarrollo sostenible de los pueblos, las democracias, los estados... Entonces, cuando hablamos de desarrollo sostenible o sosteniblidad no hay que confundir los medios con los fines, lo que queremos que se "sostenga" son los resultados o los impactos positivos derivados de nuestras acciones... pero no los medios que ayudaron a crear dichos impactos, que efectivamente son las ONGs, los proyectos, las agencias, etc. Como decía el autor griego Nikos Kazantzakis: Los maestros son como puentes, una vez que los estudiantes cruzan el río, se desmoronan alegremente".

Cuando un medio logra su objetivo, hay que buscar nuevos medios para seguir apuntando hacia los fines...el desarrollo y la calidad de vida de los pueblos.